El Monasterio de Roussanou, un bello enclave griego

grecia

El Monasterio de Roussanou se encuentra en Meteora, a unos 375 kilómetros de Atenas. Se trata de una excursión espiritual y muy recomendable desde la capital griega.  Roussanou es uno de los seis monasterios que siguen en activo actualmente en Meteora (que significa “rocas en el aire”). Meteora es un paisaje de impresionantes picos erosionados que se convierten en épicas columnas de piedra de dimensiones biblícas.

Encaramado  en la cima de una de las columnas de roca, con abruptos acantilados a cada lado, el monasterio de Rooussanou vigila majestuosamente el paisaje que tiene debajo. Con sus tejas rojas destellando calurosamente bajo la luz del sol,  parece estar ubicado en algún punto entre el cielo y la tierra. Una maravilla digna de ser visitada y fotografiada.

Las primeras personas que residieron en estos inhóspitos pináculos fueron unos ermitaños que, movidos por su inquebrantable determinación, treparon hasta las cuevas y las fisuras en la roca y comenzaron  una vida de soledad destinada a la contemplación de Dios. Al final acabaron reuniéndose para formar monasterios.

Durante la anarquía de las invasiones otomanas a lo largo de los siglos XIV y XV, los monjes tuvieron que escalar cada vez más los abruptos acantilados para buscar protección en la inaccesibilidad y no ser atacados por los invasores.

Por otro lado,  la única manera de llegar a Roussanou era mediante una gran red que extendían los monjes al precipicio desde arriba. Según los lugareños, no cambiaban las cuerdas hasta que “el Señor no hiciera que se rompieran”. Así se aseguraban de que solamente los peregrinos más piadosos se atrevieran a realizar el viaje.

Hoy en día, hay escaleras y un puente de madera. Después de haber sufrido al monasterio, el visitante se adentra en una atmósfera completamente sagrada que lleva más de 500 años trayendo a  muchos devotos.

El complejo está compuesto por una pequeña iglesia y celdas levantadas alrededor de un patio central. El interior de la iglesia está decorado con frescos que describen la asunción de la Virgen, la resurrección de Cristo y el martirio de los santos en su sangriento esplendor.

En este luugar, el mundo moderno se desmorona de forma casi literal, y lo único que queda cuando miras hacia arriba son los edificios de madera y piedra del patio, que sirven de marco para un cielo que parece todo  un océano.

Foto vía Occius.es

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