La Acrópolis

Si leemos o escuchamos la palabra acrópolis de forma inmedita la asociamos con Atenas. Sin duda, nos hallamos ante el mayor icono de la capital de Grecia, su lugar más famoso, su icono mundial. Asi,  Acrópolis significa “ciudad alta”, y son varias las ciudades griegas levantadas alrededor de un monte o colina.

La Acrópolis de Atenas es un magnífico promontorio de piedra caliza destacado por la forma característica del Partenón, un recordatorio permanente de la gloria de la antigua Grecia. Toda visita a Atenas va unida de forma ineludible con La Acrópolis.

En primer lugar, contemplaremos La Propylaea que es la soberbia puerta de entrada de mármol a la Acrópolis, construida en el 430 antes de Cristo, y que arquitectónicamente se encuentra al mismo nivel que el Partenón. Construida en una ladera, presenta cinco entradas con enormes puertas y alas de cada lado.

A renglón seguido, llegaremos  a El Partenón, un templo dórico construido entre el 447 y el 432 antes de Cristo. Está formado por 13.500 bloques de mármol, todos distintos entre sí. Se trata de una auténtica obra maestra del diseño, en la que se usaron sofisticadas técnicas para contrarrestar los efectos ópticos que habrían hecho que las columnas parecieran demasiado estrechas y el edificio achaparrado.

La columnata exterior  de El Partenón está formada por 46 columnas que soportan 96 metopas (paneles tallados) con escenas de varias batallas. El friso interior jónico tenía unos majestuosos 160 metros de longitud, mas fue sacado y llevado a Gran Bretaña por Lord Elgin a principios del siglo XIX.

El edificio de El Paternón contenía una estatua de Atenea de 11 metros de altura (obra de Fidias), cubierta totalmente de oro. El sublime tejado de mármol estaba tan finamente cortado que la luz se filtraba sobre la estatua. Desgraciadamente, ninguno de los dos existen, sin embargo el aura de este lugar mágico desprende todo el aroma del peso de la historia de la civilización. El Erechteum jónico se halla  en el extremo norte de la Acrópolis, mirando sobre la ciudad de Atenas. Sus estatuas cariátides originales se encuentran en el museo de la Acrópolis.

Finalmente, la visita a la Acrópolis se debe contemplar con el museo, el teatro de Dionysus Eleuthereus, la vía Panatenaica y la antigua Agora. Un lugar que nos enamorará  y cautivará de principio a fin.

Foto vía El Viaje de tus sueños

5 ComentariosDejar un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de email no será publicada. Campo requerido *