La Atenas moderna

atenas

Atenas tiene fama de ser una ciudad poco interesante desde el punto de vista arquitectónico, aunque no hay que olvidar que aquí se encuentra el edificio por antonomasia de la civilización occidental:  el Partenón.

Lo que sí es cierto es que, en algunas zonas, la imagen general que recibe el visitante es la de moles de cemento de color gris. Es por eso por lo que en los últimos años, especialmente a raíz de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, las autoridades municipales están haciendo un esfuerzo para que las comunidades de vecinos cuiden los edificios, con el fin de que la ciudad ofrezca un aspecto más agradable.

Hasta las primeras décadas del siglo XX, Atenas era un pequeña ciudad con mansiones neoclásicas de dos o tres pisos. Han quedado algunas muestras en algunos barrios del centro, especialmente en Exarhia y Plaka.

El neoclasicismo en la arquitectura alrededor de 1830, época en la que la admiración por lo clásico se imponía en Europa Occidental. A Grecia llegó por medio de varios arquitectos alemanes que llegaron a Atenas para diseñar la nueva ciudad.

Es a partir de 1940, principalmente después de 1955, cuando un gran número de estos edificios son derribados. Durante el gobierno de Konstantinos Karamanlís y la dictadura de los Coroneles se permitieron todo tipo de barbaridades urbanísticas con tal de dar cabida a los numerosos emigrantes internos que llegaban del campo y de las ciudades de Asia Menor, aunque la especulación también fue un factor que intervino.

En esta época surgió un curioso fenómeno conocido como “antiparojí” por el que los propietarios de una casa cedían su terreno a un constructor para recibir a cambio dos o tres pisos en un futuro bloque. Fue así como Atenas se llenó de edificios de apartamentos, construidos sin que existiera un plan urbanístico que controlara el crecimiento de la ciudad.

Como consecuencia, los habitantes de Atenas sufren en la actualidad la falta de zonas verdes y de lugares de reunión al aire libre. Otro fenómeno es la existencia de numerosas construcciones ilegales, para las que el idioma griego cuenta con una palabra especial (afthéreta).

Foto vía El Mundo

Dejar una respuesta

Tu dirección de email no será publicada. Campo requerido *