Preocupación ante el deterioro de la Acrópolis de Atenas

ACROPOLISGrecia, y en concreto Atenas, está preocupada por el deterioro de la Acrópolis, uno de los mayorse símbolos de la capital helena. La Acrópolis es, sin duda alguna , uno de los destinos turísticos más espectaculares del mundo y una fuente de ingresos vital para el país heleno.

Esta ciudadela  ubicado en lo alto de la colina de Atenas y construida hace 2.500 años se  erige sobre la ciudad. Ahora los expertos han aviado del deterioro de  la plataforma de piedra sobre la que descansa el Partenón, el edificio clave del conjunto, situado en el centro de la propia Acrópils, que estaría comenzando a ceder según han detectado los ingenieros.

Después de haber aguantado en pie más de 2.000 años, impávida ante el paso del tiempo donde otras construcciones colapsaron o desaparecieron, la Acrópolis sufre hoy en día.

De este modo, el equipo del Consejo de Arqueología Central de Grecia ha encontrado además del Partenón cierta inestabilidad del terreno en una amplia zona de la Acrópolis que se detectó cuando se produjo el derrumbe de una roca de gran  tamaño.

Las actuaciones para preservar la Acrópolis deberían ejecutarse sobre la ladera sur de la colina para evitar que se puedan resquebrajar los cimientos de las construcciones y provocar un peligroso derrumbe. A pesar de los recortes que padece Grcia, las actuaciones sobre el Partenón no han cesado desde  el año 1970. No pueden renunciar a  preservar una de las señas e identidad del país y del mundo. Sería un error mayúsculo.

Además, no hay que olvidar que  las autoridades griegas continúan reclamando los frisos del Partenón que decoraban el templo y que se encuentran desde inicios del siglo XIX en Londres. Los frisos y otras esculturas fueron adquiridos por el embajador británico en el Imperio Otomano Lord Elgin entre 1801 y 1805 al  llegar a un acuerdo con las autoridades otomanas que dominaban  Atenas desde hacía 350 años. Elgin, apasionado por la cultura clásica, llevó las esculturas a Inglaterra para venderlas al  Museo Británico en 1816, donde siguen expuestas desde entonces.

Foto vía Atenas.net

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